domingo, 5 de marzo de 2017

Algunas veces me pregunto ¿servirá de algo escribir? ¿solucionará mis problemas tener este espacio para desahogarme? es extraño, porque nadie lee esto, nadie conoce mis pesadillas, mis fantasmas, mis demonios; pero aún así mi inconsciente supone que alguien mágicamente me ayudará a espantar todas las cosas oscuras que tengo dentro de mí. 

Siento que jamás podré ser alguien normal porque estoy sola, porque vivo en la soledad y nadie se da cuenta, porque mi mamá disfraza mi pena y mi rabia con una pataleta efímera y no acepta que necesito ayuda, que solo pido una persona que me escuche, que acepte que no soy perfecta e inteligente como parezco y que vea a la persona débil y sensible que hay detrás de mis múltiples caretas. 

Yo no tengo depresión, no me quiero morir, no quiero dejar mis sueños, mis metas y todo lo que he conseguido hasta ahora, pero sí quiero desaparecer ¿es lógico eso? ¿querer irse y no volver a la realidad en la que se vive? ¿ser feliz, tener amigos y una familia que te quiera? creo que no, que es justo, que me lo merezco por toda la mierda que he tenido que pasar, pero nunca es así, cada día es peor, es como si la vida se empeñara en hacerme sufrir, pasarla mal, y me carga, porque termino envidiando todo a mi alrededor, porque todos son más felices y pseudo perfectos, con sus putas familias perfectas y sus putos amigos perfectos y yo, no tengo a nadie más que a mi mamá y a mi gato; y no es que no los valore, porque son todo para mí, pero necesito más que eso, soy exigente con lo que quiero tener, quiero amigos, quiero compañeros, un novio, algo normal... necesito poder salir a mochilear, al cine, a sentarme a una playa, qué se yo... algo que no sea quedarme encerrada en mi casa los tres meses de vacaciones, no es sano. 

Todo me afecta tanto, más que a los otros, mi personalidad es una mierda por lo mismo, es consecuencia de una vida solitaria y triste, no puedo querer sin hacer daño, no puedo ser buena persona porque no sé serlo, solo tengo rabia en mi interior, rabia que no puedo controlar, que sale sin previo aviso y me hace ser una hueona impulsiva sin sentimientos. A veces siento que es un círculo vicioso que no puedo parar, que jamás se detendrá porque cada acto lleva a otro y así, ¿hay algo para remediar eso? porque llevo años intentándolo sin un buen resultado. 

En fin... podría escribir tantas cosas de como me siento, como pienso; pero no serviría de nada, porque a nadie le importa, a nadie le afecta y creo que eso es lo que más duele, aceptar que al fin y al cabo a nadie le es relevante, solo a mi mamá que cree que no es lo suficientemente importante como para ayudarme y aconsejarme, y a mi gato que trata de alegrarme con sus estupideces todos los días. 











miércoles, 23 de noviembre de 2016

A veces te extraño, como cuando llega la noche y siento que algo falta, algo que claramente eres tú, extraño esas charlas que teníamos hasta el amanecer, llena de confesiones y estupideces. Es una mierda cuando extrañas a alguien y no eres capaz de iniciar una conversación, pero es más terrible cuando no encuentras ningún modo de hablarle, ninguna excusa, porque ya no queda nada, absolutamente nada. Cariño, yo te extraño, yo te quiero todavía y tristemente no importa donde esté yo, o donde estés tú, ni con quien estemos los dos; porque acá seguiré extrañándote, y eso no cambiará. Es estúpido ¿sabes? porque yo jamás te busqué y tu jamás me buscaste hasta que fue demasiado tarde, sin embargo, ahora daría mi vida entera por verte una vez más, por sentir tu olor y ver tus ojos verdes, ya que contigo aprendí a querer con todas las ganas a una persona, y aprendí a que esas personas siempre se van del modo menos esperado.


sábado, 21 de mayo de 2016

Hoy te recordé como todos los días, con esos hermosos ojos azules que hipnotizaban cada una de mis decisiones. Es extraño, porque tu encantadora sonrisa está presente en cada una de mis conversaciones, y supongo que está bien, porque dejaste esa marca que seguirá conmigo siempre. Sin embargo, no lo entiendo... te fuiste de la peor forma posible, lanzándome una maldición para toda la vida, y no quiero, te juro que no quiero ser esclava de tu recuerdo, pero no puedo, tu inexplicable locura y tu intoxicante personalidad me terminaron consumiendo por completo, olvidando que yo también existía, que tenía un valor propio fuera de ti.
Con el tiempo los sentimientos se esfuman y desaparecen, pero contigo es de otra forma, cada palabra tuya está en mi mente, estancada junto a esas hermosos ojos azules y esa encantadora sonrisa pervertida. Y sí, estoy admitiendo que perdí, que tú y tu frustraste persona lograron destruir cada centímetro de mí, pero ayudó, porque aprendí a querer a alguien de todas las formas posibles, aceptando la maldad, el miedo, el veneno y la oscuridad, y aún así, terminé quedándome, decidí mantener en mí hasta hoy esos hermosos ojos azules y esa maldita sonrisa encantadora. 




domingo, 10 de enero de 2016


A veces pedimos respuestas
Sin saber siquiera las preguntas
¿Eso es sano?
¿Es correcto pensar en cómo termina todo, sin tener consciencia de cómo empezó?
Es como querer la solución de una ecuación sin tener resuelto el procedimiento

Creo que lo principal de todo es el miedo
El miedo de no poder hacerla, pero sobre todo el miedo de cómo hacerla.

Algo así pasa con las respuestas
Da terror llegar a ellas, porque no tenemos ni idea de cómo es la pregunta
Ni que es lo que debemos hacer para resolverla.

La vida es así
Llena de preguntas y respuestas
Repleta de ecuaciones que tienen una solución
Que buscan el procedimiento adecuado para llegar a ella

lunes, 28 de diciembre de 2015

¿Nunca han sentido que desean a alguien desesperadamente? Digo, no en un ámbito sexual, sino simplemente tocar su piel, sentir su voz, sus manos, saber que está ahí. Claro, sabes que es físicamente imposible, pero lo deseas tan intensamente que solo quieres que sea tuyo y que no te abandone jamás.  


domingo, 27 de diciembre de 2015

Necesito un refugio para mi oscuridad
un lugar donde dejar mis males, mis tormentas y mis lágrimas
donde la bondad y la alegría cuelen mi alma
y permitan que este cuerpo vuelva a la normalidad

La paz es difícil de encontrar
sobre todo cuando tienes una guerra contigo misma
la mente no es fácil de engañar
y esconderse tampoco es recomendable

Si bien escapar a ese refugio parece lo mejor
enfrentarse a los miedos de tu alma puede ser lo correcto
quizás lo oscuro termine absorbiendo cada centímetro de ti
pero al final valdrá la pena
o quizás no

La única forma de saberlo, es intentándolo
y la única forma de intentarlo es luchando


miércoles, 11 de noviembre de 2015

Te extrañaba, te extraño y te extrañaré. Siempre lo hice cuando estábamos juntos, cuando te ibas y no sabía cuándo volverías, cuando me decían que estabas con alguien más pero yo no lo creía, cuando estaba horas pensando en que decirte cuando te observara nuevamente. Realmente no tenía idea como mirarte, eras tan cambiante que me cuestionaba si llegarías con alguien más, si me gritarías o me besarías, o si simplemente me ignorarías... pero ¿sabes? jamás pasó por mi cabeza que no volverías, de una u otra forma siempre estarías acá, porque era tu hogar, porque era mi hogar, porque era nuestro hogar. Sin embargo, esa vez no fue así, no volviste... y supongo que debí haber llorado por eso, pero no, las lagrimas no salieron, mis pensamientos no reaccionaron y eso hasta el día de hoy me frustra, ya que a pesar de haber llorado por ti los 670 días que continuaron, ese día no lo hice, ese día no sentí absolutamente nada y tal vez esa sea la palabra para describir todo mi ahora: "NADA".
El tiempo me hizo entender esa nada que quedó en mí, ese pedazo que te llevaste y que aún sigue intacto... que si lo toco probablemente contagie a mi alma y a mi mente, y eso no sería justo, porque ellos no tienen la culpa de haber perdido ese trozo del rompecabezas. ¿Tú crees que se vuelva a rellenar con otra pieza? ¿Crees poder aguantarlo? ¿Creo poder aguantarlo? supongo que sí; en algún momento volveré a ser yo y espero de corazón que vuelvas a ser tú, aunque ya no te vea, aunque ya no te sienta ni aunque ya no te tenga.